Amortiguador de torsión

Volante bi-masa (ZMS)

Los motores modernos permiten la conducción con un número de revoluciones extremadamente bajo. La tendencia es a pares motores cada vez más altos. Las carrocerías optimizadas en el túnel de viento generan menos ruido. Los nuevos métodos de cálculo ayudan a minimizar el peso de los vehículos y los conceptos de mezcla pobre aumentan en coeficiente de rendimiento de los motores. Una quinta o sexta marcha contribuyen también a disminuir el consumo. Los aceites muy fluidos facilitan el cambio de marchas preciso. En resumen: las fuentes de ruido aumentan, la amortiguación natural disminuye. El principio del motor alternativo, que con sus fases de combustión periódicas genera variaciones en el número de revoluciones en la cadena cinemática, sigue vigente - Las desagradables consecuencias son ruidos en la transmisión y resonancias en la carrocería. Hoy en dia, un conductor acostumbrado a un mayor confort en la conducción no acepta un ruido de fondo como este. Más importante que nunca se perfila la función del embrague de aislar vibraciones del motor, además de unir y separar. Físicamente la solución es sencilla: se ha de aumentar el momento de inercia de masa de la caja de cambios, sin hacer que aumente la masa de transmisión. De este modo, se amortiguan las variaciones del número de revoluciones del motor y se alcanza el confort deseado. Por otra parte, se reduce la carga sobre la caja de cambios.

Una gran variedad
LuK ha sido el primer fabricante en Europa capaz de desarrollar y fabricar en grandes series un volante de inercia de doble masa, en el que se pueda aplicar este principio de la Física. El nombre ya lo dice: la masa del volante de inercia convencional se divide. Una parte sigue perteneciendo al momento de inercia de masa del motor. La otra, por el contrario, pasa a aumentar el momento de inercia de masa de la caja de cambios. Ambas masas desacopladas están unidas por un sistema de muelles/amortiguación. Un disco de embrague sin amortiguador de torsión entre la masa secundaria y la caja de cambios, se encarga de unir y separar. Efecto secundario positivo: el cambio de marcha resulta más fácil gracias a la menor masa a sincronizar y a que la sincronización desgasta menos.